La autonomía corporal tiene que ver con la capacidad de tomar decisiones informadas sobre el propio cuerpo sin coerción, violencia o interferencia externa. Se sustenta en tres pilares:
- Consentimiento: La presencia de un «sí» entusiasta y voluntario en cualquier interacción física.
- Poder de decisión: Elegir sobre la salud sexual, reproductiva y los tratamientos médicos.
- Seguridad física: El derecho a vivir libre de agresiones, mutilaciones o tocamientos no deseados.




